Y si tal vez el ser humano no se creyera con la autoridad moral de herir tan solo por haber sido herido todo sería diferente. No existiría el ojo por ojo que nunca es justo. Si el ser humano no olvidara que existen otros seres humanos con los mismos sentimientos, la misma capacidad de sentir dolor, de sufrir, de ser feliz y pensara en eso, se pusiera en el lugar del otro, intentara no mirar para el costado, comprender para luego actuar en base a como le gustaria que actuen con uno mismo viviríamos en completa armonía. Tal vez es un instinto no criollo sino humano esto de hacerse el boludo y después pagar las consecuencias. Es más facil o mas oportuno pedir perdón que permiso. Ya no importa si se rompe un corazon porque aparentemente a todos nos tienen que romper el corazón alguna vez, todo pasa, todo lo superamos pero ¿Por qué deberíamos hacernos los boludos y concientemente lastimar a otro ser tan vivo como nosotros, tan fragil como nosotros solo por nuestro propio placer? ¿Quién nos da esa autoridad de ser tan egoístas y luego proclamarnos como buenas personas, solidarias, concientes de el mal en el mundo? ¿Cómo podríamos cambiar al mundo si no podemos cambiar nuestras actitudes? Dejar el propio placer, eso ni pensarlo.

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