Tal vez si el destino fuera un poco generoso o mas eficiente no lo culparíamos  ¿Cuánto puede ser nuestro accionar y cuánto destino si en cada esquina nos espera alguna casualidad y a la vuelta uno nunca sabe a quien encontrar? Tiene que ser destino, uno no puede ser tan estúpido para perseguir a la bala en vez de que ella lo persiga a uno. No, no se puede. Tiene que ser destino. Uno no puede elegir esas rachas o a la fe de erratas, solo se encuentra con ellas. Alguien las posiciona en cada lugar para que uno se las vaya cruzando. Tiene que ser destino, tanta causalidad inexplicada.

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