Quiero saber por donde va,
con quién se junta, si el frío lo resfría
o si la lluvia le da la paz que a mi me da,
si extraña el lado derecho debajo
de la ventana que da pesadillas,
si canta las mismas canciones,
si habrá notado la ausencia de un sweater.
Evado la intriga.
Intento no escuchar, nunca pregunto,
nunca miro, no investigo,
cambio de tema mas veces de las que quisiera.
Prefiero atesorar lo vivido,
quedarme con los momentos que solo
son sabrosos porque nadie mas
puede disfrutarlos, porque son míos.
Encuentro otra fruta dulce que me da jugo,
me da sabores y nuevas melodías
pero a veces escucho cosas...
Escucho cosas buenas, lindas
que me ponen contenta y sonrío.
Otras no me resultan tan agradables de escuchar
pero sonrío igual porque la tierra sigue rotando,
y los días pasando,
y hay risas,
hay tristezas,
hay enojos,
pero mientras no haya lagrimas
no hay de que preocuparse.
Y sigo, soy feliz, más de lo que hubiera imaginado.
Tengo una fruta que me muestra un mundo nuevo
y sin embargo en alguna mañana otoñal a
la hora de mi café extraño...
me encanto leerte, un abrazo
ResponderEliminar