Entonces releo Rayuela, ya no se cuantas veces habré leído ese libro pero sus paginas de desasen en mis dedos. Llego al capitulo veinte. La maga y Horacio, siempre. Siempre son ellos, somos nosotros. Subrayo re. Con cierta nostalgia vuelvo a leer esas lineas y recuerdo que el Viernes pasado le pregunte, no importa. Vuelvo a leer y de fondo suena insterstate love song de los Stone temple pilots. Pienso en que ese tema no lo puse yo y rara vez suena si yo no lo pongo. ¿Olvide decir que estaba en mi único día laborable? Y recuerdo la canción y su voz cantándola. La cantaba con tanta pasión como si la sintiera verdaderamente, no hacía mi, claro, porque yo no había hecho nada para que esas letras me representaran. Y siempre me ponía un poco celosa y no lo decía porque me gustaba escucharlo cantar aunque no me la cantara a mi. Y ahora la canción se había resignificado. Ahora yo la cantaría mientras de fondo la maga cuestiona a Horacio, pero la maga soy yo, y la letra.. Capitulo veinte, siempre tan nostalgicamente devastador y hermoso.
Comienzo a reir porque alguien debía estar esperando mi reacción, porque justo en el capitulo veinte suena el tema y no en el veintiuno que siempre me resulto tan indiferente. Alguien debía estar burlandose de mi pero no. El cocinero se fue al chino, el encargado esta afuera en una mesa y yo soy la única dentro del bar. Era una más de esas pequeñas casualidades que uno nunca sabe de donde salen pero que sabe que algo quieren decir, que no fueron puestas al azar.
Yo también extraño leerte Lady blues, entro hace días,
ResponderEliminary espero..
y mientras espero reeleo
y llego a la conclusión
que esperar
también
esta bueno