Cuando el diafragma ya no tenga mas fuerzas,
y no te quede aire en los pulmones...

Cuando la garganta se seque de tanto clamor
y el corazón deje de bombear la sangre
derramada sin conciencia...

Cuando el miedo se agazape dentro de tus pupilas,
y las tripas te resuenen sin sentido
carcomiendo cada recoveco de tu ser...

Cuando la ultima lagrima caiga desbordando
el océano de tus lamentos
hasta ahogarte en la infinita agonía del desamparo...

Cuando no puedas despertar de tus mas profundas pesadillas,
y sientas mil veces clavarse el puñal sin poder morir...

Cuando la insoportable memoria
no te permita perdonarte tus mayores pecados
y el áspero recuerdo de su mirada
atraviese cada célula viva de tu maltrecho cuerpo.

Solo entonces, ni un minuto antes, ni un minuto después,
podrás ya de rodillas pedir clemencia a tu inútil
humanidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Interpretaciones ajenas