¿No adoras los días de brisas nuevas y frescas?
Esos instantes donde lo enigmático transpira perfección,
donde no importa el lugar sino el acto,
cuando la madrugada no trasluce las carencias
y el vino siempre es dulce.
Si salimos del cuarto que sea para mirar el sol.
y el vino siempre es dulce.
Si salimos del cuarto que sea para mirar el sol.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Interpretaciones ajenas